Que mejor para conmemorar el "Día de la Paz", que una lectura que nos inspire a hacer algo por la paz; como la niña de este cuento. TULSI, LA PACIFICADORA Hace mucho tiempo, en la India, vivió un maharajá muy gordo. Era el rey más rico y poderoso de toda la India. Comía en platos de oro, se vestía con las más finas sedas y su palacio estaba coronado con torres de marfil, mientras los pavos reales deambulaban por los jardines de palacio. En su vasto ejército, había lanceros y arqueros, carros de guerra y elefantes. Pero, por encima de todas estas cosas, lo que más amaba era a su hija, la hermosa princesa Tulsi. Un día, el maharajá, estaba inspeccionando a su ejército desde lo alto de un elefante, pasando filas y filas de uniformes relucientes y de espadas afiladas. Pero, mientras iba pasando por delante de las hileras de soldados, pensó para sí mismo: "¿Para qué quiero tan gran ejército si nunca voy a la guerra?". Al día siguiente, ordenó a su primer m...